Annie Sanders, oro de nuevo en Chamonix
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Annie Sanders, oro de nuevo en Chamonix

Annie Sanders continúa acelerando el relevo generacional en la dificultad internacional. La estadounidense conquistó el 12 de julio la prueba de Lead de la World Climbing Series de Chamonix 2026, sumando su tercer oro de la temporada después de sus victorias en Wujiang y Praga. Con solo 18 años, Sanders ha transformado lo que ya era una campaña excelente en una demostración de regularidad, lectura y control competitivo difícil de igualar.

La victoria no llegó después de dominar todas las rondas. Sanders y Chaehyun Seo habían comenzado la competición encabezando conjuntamente la clasificatoria tras encadenar las dos vías. En semifinales, sin embargo, fue la coreana quien ofreció la actuación más convincente: alcanzó la presa 51+, por delante de Aleksandra Totkova, con 49+, y de la propia Sanders, que se quedó en 48+. La estadounidense accedía así a la final en tercera posición, obligada a escalar antes que sus dos principales rivales.

Salir sexta de ocho tiene una doble lectura. Sanders disponía de referencias suficientes para interpretar dónde se estaban produciendo los cortes, pero no podía controlar la respuesta de Totkova y Seo, las dos últimas escaladoras. Su tarea consistía, por tanto, en colocar el listón lo bastante alto como para trasladar toda la presión a quienes venían detrás. Eso fue exactamente lo que hizo.

La vía femenina proponía una escalada relativamente fluida durante buena parte del recorrido antes de desembocar en una sección superior mucho más exigente sobre presas pequeñas. Sanders describió posteriormente el trazado como una combinación de movimientos fluidos y un final de regletas que se adaptaba especialmente bien a sus cualidades. No se trataba simplemente de llegar con potencia al muro superior: era necesario administrar el ritmo, evitar un consumo innecesario en las secuencias intermedias y conservar precisión para una zona en la que cada reajuste podía decidir el podio.

Sanders progresó con la serenidad que está caracterizando sus mejores actuaciones de 2026. Sin grandes aceleraciones ni señales visibles de urgencia, fue enlazando movimientos hasta alcanzar la presa 52+, estableciendo un nuevo máximo. El resultado obligaba a Totkova y Seo a superar claramente el punto en el que la mayoría de las finalistas ya había comenzado a acumular fatiga. Más que un ataque desordenado al tramo decisivo, su escalada fue un ejercicio de control: continuidad en la parte fluida, economía gestual y determinación cuando la vía comenzó a cerrarse.

Uno de los momentos más reconocibles de la final llegó cuando un movimiento hizo que Sanders girase hacia el público. Al encontrarse de frente con la multitud de Chamonix, sacó la lengua de forma espontánea antes de continuar. El gesto, aparentemente anecdótico, reflejó el estado mental con el que estaba compitiendo. Lejos de bloquearse ante la presión de una de las plazas más intensas del circuito, fue capaz de introducir un instante de ligereza en plena tentativa. Según explicó después, la reacción surgió al ver a la grada y percibir lo extraordinario de la situación.

Totkova salió a continuación con la posibilidad de mejorar el registro de Sanders, pero su progresión terminó en la presa 48. La búlgara aseguraba así una valiosa medalla de plata, la segunda de su carrera en una competición de este nivel. La primera también había llegado en Chamonix, cuando obtuvo el bronce en 2021. El escenario alpino parece tener una relación especial con una escaladora que volvió a demostrar su capacidad para rendir en vías de continuidad y dificultad creciente.

Seo era la última aspirante al oro. Había liderado la semifinal y llegaba como una de las referencias más consistentes del circuito de dificultad, pero cayó en 47+. Ese resultado confirmó matemáticamente la victoria de Sanders. La coreana todavía tuvo que recurrir al countback para conservar el bronce, ya que Erin McNeice y Rosa Rekar alcanzaron exactamente el mismo punto de la vía final. Su mejor actuación en semifinales le permitió desempatar por delante de la británica y la eslovena, que concluyeron cuarta y quinta, respectivamente.

Jessica Pilz terminó sexta con 44+, mientras que Jain Kim fue séptima con 42+. La octava posición correspondió a Manon Hily, que disputaba la última competición de su trayectoria deportiva. La francesa recibió flores sobre el escenario y la ovación del público local, poniendo fin a su carrera en uno de los ambientes más emblemáticos del calendario internacional. Fue un cierre cargado de simbolismo dentro de una final que reunió generaciones y perfiles competitivos muy distintos.

Para Sanders, el oro de Chamonix confirma una evolución que va más allá de los resultados puntuales. Ganó en Wujiang después de igualar con Janja Garnbret en 43+ y beneficiarse del desempate de semifinales; repitió en Praga, donde completó un excepcional doblete en Boulder y Lead; fue plata en la dificultad de Innsbruck, además de ganar allí el Boulder; y volvió a lo más alto en Francia. Tres victorias y una segunda posición en las cuatro pruebas de Lead disputadas hasta Chamonix describen una temporada prácticamente impecable.

Su siguiente aparición está prevista en Koper, a comienzos de septiembre, después del descanso veraniego del circuito de dificultad. Sanders reconoció que su prioridad inmediata era regresar a casa y recuperar antes de volver a Europa. La pausa parece especialmente necesaria para una competidora que ha enlazado campañas de Boulder y Lead al máximo nivel, pero también abre una pregunta evidente: ¿hasta dónde puede prolongar este dominio cuando el circuito se reactive?

Chamonix no ofreció una victoria espectacular por un encadenamiento en el último segundo ni por un movimiento aislado de enorme dificultad. Fue, quizá, algo más significativo: una actuación madura, técnicamente limpia y gestionada con una tranquilidad impropia de su edad. Annie Sanders ya no es únicamente una de las jóvenes con mayor proyección del circuito. Después de tres oros en cuatro pruebas de Lead, se ha convertido en la referencia que todas las demás deben perseguir.